El proyecto consiste en preguntar a 300 personas qué quieren que se exponga en un museo concreto, para después realizar el resultado de la encuesta y exponerlo en la misma sala de exposiciones. El objetivo es satisfacer al máximo numero de personas con una exposición en una institución pública.
La propuesta pretende reflexionar alrededor de la política de inversiones y ayudas respecto al mundo del arte, visualizando el interés de la población y lo que hacen las instituciones.

